martes, 2 de diciembre de 2014

"Los niños deberían poder vaciar sus bolsillos en la escuela" Llevar la vida a la educación




ENTREVISTA A UN “NIÑOLOGO”
Francesco Tonucci, ha estado varias veces en el Perú, la última vez, tuve la suerte de compartir buenos momentos y  aprender de su visión de la vida, de la educación, de la sociedad.  Pero este gran pensador, psicopedagogo y dibujante no para continua viajando por muchos países trasladando y sembrando ideas y prácticas innovadoras sobre la escuela y la ciudad y promoviendo una visión desde los niños.
En esta entrevista  presenta su visión. De niño lo asignatura que más le gustaba era  la de dibujo y la que menos algebra, Jugaba con sus amigos a carreras de chapas y le encantaba salir a pasear por el bosque. Aunque su experiencia escolar  no fue extraordinaria, “Fratto”, como es su sobrenombre de dibujante se ha convertido en un referente para los que buscamos nuevas alternativas en la construcción de un mundo mejor, a través de la educación y el cambio de conciencia.

¿Cuál era su punto fuerte, en la escuela?
El dibujo: siempre era el mejor. Recuerdo a las maestras acercándose al pizarrón para admirar mis dibujos. Pero lo cierto es que viví una experiencia escolar muy regular; cada año tenía miedo de no pasar de curso. Ahora sé que no hay ninguna relación entre el éxito escolar y el éxito en la vida. Esto es así porque, lamentablemente, la escuela tiene una relación muy escasa con la vida misma.
¿Cómo podrían acercarse ‘vida’ y ‘escuela’?
La experiencia de los niños debería ser el alimento de la escuela: su vida, sus sorpresas y sus descubrimientos. Mi maestro siempre nos hacía vaciar los bolsillos en clase, porque estaban llenos de testigos del mundo exterior: bichos, cuerdas, cromos, boliches…
Quería evitar distracciones.
Pues hoy un maestro debería hacer lo contrario, debería pedir a sus alumnos que le mostraran lo que llevan en los bolsillos. De esta forma la escuela se abriría a la vida, recibiendo a los niños con sus conocimientos y trabajando alrededor de ellos.
Si todo lo ponen los niños, ¿para qué necesitamos escuelas?
La escuela ofrece un método de trabajo, ofrece el cómo. El qué no es tan importante porque el contenido cambia. Hoy en día no queda nada de la geografía que yo estudié y, en cambio, nadie me enseñó a viajar, a conocer una nueva cultura. Lo que necesitan los alumnos de hoy, que serán adultos mañana -en un mañana que nosotros no podemos conocer-, son herramientas y ganas de aprender.
Para esto hace falta un buen maestro.
Claro. Un buen maestro es el que escucha a los niños, porque sabe que no están vacíos, sino que son ricos de una experiencia que él no conoce. Y, si no la conoce, ¿cómo va a proponer un contenido que les resulte interesante? Cada acción educativa tiene que empezar con una escucha, para recibir a los alumnos con lo que conocen y lo que saben hacer.
¿Y qué papel juegan las nuevas tecnologías y herramientas digitales como Tiching?
Las tecnologías son un gran invento pero no hay que olvidar que son un instrumento que solo vale si el que lo utiliza es bueno. Por eso los buenos maestros no solo necesitan estos instrumentos, ¡los estaban esperando! Yo conocí a grandes maestros que si hubieran vivido estos cambios habrían dicho: “menos mal que alguien lo ha pensado, porque estábamos haciendo un gran esfuerzo”. Son aquellos que utilizaban la imprenta para hacer un diario escolar, los que organizaban correspondencia con niños de otros países…
No todos los maestros piensan así.
Un maestro que usa el libro de texto de la primera página a la última -que es una forma lineal de enseñanza-, ¿qué puede hacer con un instrumento tan plástico y tan poderoso como un ordenador? Como mucho, lo puede humillar utilizándolo como libro de texto. No serán las tecnologías las que mejorarán las escuelas. Ni tampoco las leyes. Serán los buenos maestros.
¿Qué cambiaría usted de la escuela?
Todo. La escuela es una estructura absolutamente ajena a la vida social. Dentro de la escuela tenemos el aula, un espacio abstracto que se repite exactamente con la misma forma más de 20 veces. Y lo raro es que, en ella, con el mismo mobiliario y con los mismos instrumentos, los alumnos se quedan horas y horas sentados haciendo cualquier cosa: lengua, matemáticas, arte, música…
¿Dónde deberían estar, los alumnos, si no es en el aula?
Mi propuesta es renunciar a las aulas. Me imagino una escuela hecha de laboratorios y talleres fuertemente significativos en la que son los alumnos los que se mueven, no los adultos. El recorrido de un taller a otro les ayuda a cambiar el chip y con la ambientación de cada taller se acaban de situar en la materia que les toca.
¿Cómo sería, por ejemplo, el taller de lengua?
Podría ser una biblioteca. Un lugar con libros, donde pudiéramos leer y escribir. En cambio, una clase de matemáticas sería completamente diferente, con elementos de geometría, por ejemplo. La de ciencia tendría microambientes, animales, plantas, microscopios… Y el taller de arte no se parecería en nada a todo esto, sería de colores y en las paredes habría las obras de todos los niños y niñas.
Parece divertido.
Y esto son solo los espacios internos, pero también pienso en los externos. En vez de patio, pondría una huerta. El patio de la escuela de la mayoría de escuelas parece una plaza de toros, un lugar adecuado para descargar las energías que se han cargado demasiado en actividades no reconocidas y no aceptadas por los niños. Me gustaría una escuela sin recreo, porque si en las escuelas se aprendiera jugando, no haría falta que los niños se desahogaran.
Pero los niños piden el recreo.
Si por la mañana hiciéramos una escuela de verdad, que no molestara a los niños, no haría falta el recreo. Y por la tarde podrían vivir una experiencia verdadera y con autonomía fuera de la escuela, en las calles.
La ciudad es peligrosa para los niños.
La ciudad que yo propongo, no. Se trata de la Ciudad de los Niños y debe cumplir dos requisitos. El primero es renunciar a hacer parques y otros espacios para niños. En el momento en que la ciudad inventa espacios para niños está excluyendo a los niños de los espacios que deberían ser para todos. Aunque hoy en día no son para todos, son para los coches.
De acuerdo, una ciudad sin parques. ¿Y el segundo requisito?
El segundo es garantizar a todos los ciudadanos la posibilidad de moverse en su propia ciudad con seguridad. Para conseguirlo, hay que dar la vuelta a la jerarquía. En vez de intentar mejorar el tráfico, garanticemos primero la movilidad de los peatones. Después de los peatones, nos ocuparemos de las bicicletas y luego del transporte público. Los coches tienen que ser los últimos. Dando la vuelta a la jerarquía afirmamos que los primeros y los dueños de la ciudad son los peatones.
Esto en las grandes ciudades parece imposible.
En realidad no, porque la ciudad es una suma de barrios y la mayoría de la gente no sale de su barrio. En él tienen la escuela, las tiendas, el kiosco, la farmacia… Hay que considerar este espacio, el barrio, como sagrado, y no cortarlo con nada. Si hay que poner en marcha un sistema urbano de conexión rápida, se hará bordeando los barrios.
¿Y dentro de cada barrio?
Prioridad absoluta de los peatones. Esto significa que el camino de los peatones, que son las aceras, no se puede interrumpir nunca alrededor de las manzanas. Y, para cruzar la calle, no hay desnivel para el peatón; es el coche el que sube y baja para adaptarse a la acera.
¿Quién viene después de los peatones?
Las bicicletas. Hay que adaptar la ciudad a las bicicletas: con carril bici, aparcamientos… Llegados a este punto, nos daremos cuenta de que no hace tanta falta el transporte público, porque la gente prefiere ir andando o pedaleando. Por lo tanto, vamos a ahorrar con el servicio público y podremos hacerlo de mayor calidad.

Y ya les toca a los coches.
Sí, pero como lo hemos montado todo pensando en los peatones, los medios privados tendrán una vida más complicada. Si tienes prisa, es mejor que utilices el medio público o la bicicleta. Si vas en coche, tendrás que tener paciencia, porque te espera el camino más largo y más incómodo. De esta forma, si hay un accidente las consecuencias son mucho menores.
Así los niños podrían jugar en la calle. 
¡Y esto les permitiría tener algo que contar en la escuela! Además, es muy importante que un adulto reconozca a su hijo el derecho de salir de casa
 Así, cuando vuelve, es él quien explica lo que ha pasado, sin ser interrogado. Esto le da la capacidad de enfrentarse a la novedad, a lo desconocido. Y le proporciona el gran placer de poder contar su historia.
El bloc de Educación y TIC

martes, 2 de septiembre de 2014

Los niños necesitan menos juguetes y más libertad.

Entrevista con Francesco Tonucci.
Los chicos necesitan pocos juguetes y más libertad. deben serautónomos, jugar con amigos y, en lo posible, concurrir a la escuela solos, caminando. Así opina Francesco Tonucci, el prestigioso pedagogo, pensador italiano y promotor de la “Ciudad de los Niños”, un proyecto que apuesta a la transformación de las ciudades a través de los chicos que las habitan.
Sobre estas cuestiones hablará Tonucci en Córdoba el próximo jueves (ver aparte), invitado por la Fundación Arcor con el apoyo de La Voz del Interior.
–Es fundamental que los niños jueguen, pero ¿cuán importante es?
–El juego está conectado de manera muy fuerte con la autonomía y el movimiento. Hay que ayudar a los adultos a entender la importancia del juego. Le doy una anécdota. Mi hijo mayor llegó el primer día de la escuela primaria a casa y dijo: “la maestra ha dicho que ahora basta de jugar, que hay que hacer cosas en serio”. Ese fue el mensaje de la escuela a mi hijo. Bueno, yo intentaré decir a la gente que esa es una frase absurda y equivocada y peligrosa (...) No tengo dudas de que los primeros años son los más ricos e importantes en la vida, es el período donde se ponen todos los cimientos.
–Y el juego ayuda...
–En estos años no hay maestros en el sentido público, no hay métodos. Simplemente hay un niño que juega con el mundo. Esa es la importancia del juego. El juego es una experiencia que los niños viven a nivel espontáneo, no hace falta enseñarlo y jugando tienen la primera relación con el mundo.
–¿Todo tipo de juego es valioso? ¿Jugar al aire libre es igual que hacerlo con una computadora?
–Jugar es una experiencia que tiene algunas características: salir, en el sentido de dejar el control directo de los adultos, encontrarse con amigos, aprovechando un tiempo libre para vivir la experiencia de la aventura, del descubrimiento, de la sorpresa, de la maravilla, del riesgo. Con estos elementos todos los juegos son buenos. Hasta los tecnológicos.
–¿Por qué es necesario que jueguen solos?
–No es posible jugar acompañado de adultos. Cuando los padres dicen “acompañamos todos los días al niño a jugar a la plaza” es una contradicción. El verbo jugar sólo se conjuga con el verbo dejar. En Europa es impresionante, pero aquí también creo que ocurre, en especial en las clases sociales medio-altas: para un niño es casi imposible salir solo a la calle. Esto le impide esta experiencia básica. Muchas veces los adultos pensamos sustituir esta experiencia de la que hemos disfrutado nosotros y que los hijos parece que no pueden vivir. Las sustituimos con otras cosas como comprar muchos juguetes, dar instrumentos que pueden permitir a un niño pasar mucho tiempo solo en casa y divertido, como las nuevas tecnologías, y acompañarlo en todos los lugares. Son respuestas inadecuadas. Se está gastando muchísimo dinero para llenar a los hijos de juguetes convirtiéndolos en poseedores en lugar de jugadores. Para jugar bien hay que tener pocos juguetes y amigos para aprovecharlo.
–¿Qué aporta el juego a un niño?
–Le permite descubrir el mundo. Es una manera para encontrarse con el desconocido (...) Significa vivir la experiencia de riesgo, saltar el obstáculo, vivir el desafío de superarlo o no. Ver si hoy puedo hacer lo que ayer no podía, si puedo superar mi miedo de vivir esta experiencia.

–¿Por qué es importante vivir la experiencia de riesgo?
–Si no es posible, vamos a crear una acumulación de deseos y de necesidad de transgresión que se expresarán más tarde, en la adolescencia, cuando un chico tiene suficiente autonomía como las llaves de casa en el bolsillo y cuando esta expresión de su deseo se convierte en una explosión peligrosa. Muchos de los temas que hoy se tratan como dramas de la adolescencia, como abuso de alcohol, de drogas, como los accidentes de motos –hasta el tema de los suicidios juveniles– tienen que ver con la falta de experiencias de autonomía en los primeros años (...) Puede que viviendo la experiencia del obstáculo se dé cuenta de que no puede superarlo y que sea una desilusión, pero también la desilusión es una experiencia que hoy los niños no viven porque los padres los súper protegen.
Mariana Otero, La Voz

viernes, 7 de marzo de 2014

MENSAJES para trasmitir a cada miembro de la SIGUIENTE GENERACIÓN



  • Eres un ser deseado. Estás aquí porque el Universo lo quiso.
  • Siente que eres libre de ser lo que eres, no permitas que nada ni nadie te etiquete, ni te imponga guiones que no se corresponden con tu autenticidad.
  • Cada ancestro de tu árbol es un don que hay dentro de ti para ser usado a tu favor y al de todo el Universo.
  • Aprende a no pedir amor, simplemente ama.
  • Cree en los pequeños milagros de cada día y atiende a las coincidencias, en ellas hay mensajes ocultos que te guían en el correcto camino.
  • Cada día, haz un acto generoso con alguien cercano.
  • Si en tu árbol genealógico hubo traumas, sánalos actuando.
  • Déjate guiar por tu cuerpo, es sabio. Él te alertará de las situaciones de las que debas alejarte, sintiendo tensión y malestar. También te dirá cuando estás alineado con lo que eres, sintiendo relajación y bienestar.
  • No contamines tu cuerpo con tóxicos o una mala alimentación.
  • En cuanto puedas, sé independiente. Trabaja utilizando tu creatividad y hazte adulto.
  • Escribe un poema cada día.
  • Busca y provoca situaciones que te hagan reír.
  • Tiende a compartir, a colaborar a ser solidario.
  • Cuando tengas problemas, puedes analizarlos, puedes hablarlos, pero ten por seguro que hasta que no actúes no se producirá la transformación.
  • Siente GRATITUD por todo lo que te regala el Universo. 
  • Recuerda que nada en este plano de existencia perece, sino que se transforma.
  • Lee, estudia, conoce… experimenta por ti mismo.
  • No te apegues a nada material. No consumas lo que no necesitas.
  • Tampoco te apegues a ninguna creencia. Lo mismo que tu cuerpo se renueva constantemente, también lo deben hacer las ideas.
  • Siembra cada día las semillas que te lleguen de dentro o de fuera. La semillas pueden ser palabras, caricias, belleza, acciones. Ellas son los gérmenes de más sabiduría, amor, arte y salud.
  • Cuida con mimo el territorio que está más allá de tu cuerpo, tu casa, tu barrio, tu ciudad… el planeta y el Universo.
  1. de Alejandro Jodorowsky

martes, 4 de marzo de 2014

Francesco Tonucci un educador, un maestro, alguien que se atreve a crear...



He tenido la fascinante experiencia de conocer a una persona que realmente te plantea el mundo de cabeza, con la autoridad que da toda una vida dedicada a intentarlo, A mi, me ha encantado, en el pleno sentido del término, porque hay personas que su sólo existir nos plantean un desafío, una pregunta sobre lo que estamos haciendo con nuestras vidas, sobre lo que es realmente importante. Y, en este caso, Francesco se sitúa frente a uno de los desafíos más grandes de nuestro mundo, la educación, la escuela, los niños.



Es imposible en estas líneas hacer una sola presentación, ya que la magia y la pluma nos obligan a hacer dos: Francesco Tonucci, y FRATO.

El primero, Francesco, nació en Fano y vive en Roma, el segundo, Frato, nació en el corazón y la cabeza de Francesco y vive en todos los adultos que de alguna manera han descubierto que la única salida hacia un futuro plausible son los niños y niñas de hoy, mujeres y hombres de mañana.

        Francesco comparte su vida con su esposa; maestra que, como él, observa y aprende del silencio comprometido de los que apuestan por el futuro; y con sus tres hijos, su nieto y su nieta (Stefano, Francesca, Simone, Federico y Nina). De sus nietos dice que aprendió tanto, que le permitieron durante años ser niño. Su pequeña Nina le recuerda cada día, al que más sabe de niños del mundo, que no puede rendirse, que a pesar de la templanza de la voz como fruto de los años y la experiencia, necesitamos que siga gritando.


Francesco es el abuelo de pelo blanco que, recién jubilado, es cuando más comprometido y activo se encuentra. Y no es precisamente un compromiso en el recuerdo, es en el día a día, es en el saber hacer y en el decir, decir lo que siente y lo que piensa sin miedo, sobre todo porque nuestros niños y niñas lo merecen.

Francesco Tonucci por ser maestro, pedagogo y, sobre todo, por su vocación por la infancia se ha hecho merecedor del título de “niñólogo”.

Investigador del Instituto de Psicología del Consejo Nacional de Investigaciones (CNR) de Roma, ha dedicado su actividad profesional al estudio del pensamiento y del comportamiento infantiles en el ámbito de la familia, la escuela y la ciudad, siempre “con ojos de niño”.

Nadie como él sabe “Cómo ser niño” y cómo la infancia es una condición, ya que “Niño se nace”, el ha conseguido mantener esa característica durante toda su vida, ha hecho realidad el mito de Peter Pan, y esto es sólo cosa de genios.

Francesco, rompiendo límites y fronteras ha contado por el mundo las necesidades de los niños, nos ha contado como, escuchando “sus tonterías”, encontramos grandes soluciones, ya que cuando un niño dice una tontería no la ha oído de sus padres ni de sus maestros, por lo que probablemente encierre una gran verdad (“para ser feliz harán falta dos ó tres”).

        Francesco reivindica la necesidad de jugar, porque “Cuando los niños dicen ¡basta!”, en la ciudad que el sueña, “La Ciudad de los niños”, las plazas son espacios públicos para el juego, con pelotas, abuelos, risas, llantos, miradas… gritos y silencio, … pero sin coches.

Francesco se entristece cuando habla de “La soledad del niño” como la grave enfermedad de los que hoy viven en las ciudades ricas, de cómo los adultos programan su vida al segundo para realmente no hacer nada, de cómo obligamos a nuestros niños a vivir sin existir como lo que realmente son: niños.

Francesco sólo pide que se respete el art. 12 y el art. 31 de los Derechos del Niño y apuesta por las ventajas de un modelo escolar más democrático. Para él la escuela que tiene sentido es la escuela que forma ciudadanos y este trabajo empieza por darles la palabra a los niños.

Así lo ha hecho él siempre.

En 1968 (40 años ya) Francesco dejó que de sus manos de artista, de su esencia de genio y de su corazón de niño naciera FRATO y ¿quién es FRATO?. El segundo personaje que nos ocupa hoy.

Es un personaje cuyo proyecto y programa es mirar al mundo con ojos de niño, dar voz a los niños que normalmente callan, para denunciar en su nombre los errores que nosotros los adultos cometemos para con ellos.


Sus libros se han traducido al castellano, al catalán, al francés, al portugués y al gallego. Sus viñetas se “cuelan” entre las líneas de revistas inglesas, japonesas o israelíes.

Un día, en el 94, Frato pudo hacer una conferencia dibujada para más de 13.000 maestros y maestras  en Argentina, ¡todo un record para ¿un niño?!

Entre las páginas de su extensa bibliografía podemos sonreír, identificarnos, indignarnos y querer cambiar el mundo, podemos dejar escapar más de una lágrima o apretar los puños mientras el corazón acelera su marcha. Podemos mil cosas, pero lo único que no podemos es mantenernos indiferentes. Por todo ello debemos darles las gracias. Gracias a los dos por existir.


Entre los dos (Francesco y Frato) han conseguido que podamos ver “Con ojos de niño” y “Con ojos de maestro”, que a veces hay “Cosas que se pueden hacer con una nariz larga además de decir mentiras”, porque “niño se nace”, aunque no quieras, incluso, si los miramos bien podemos aprender “Cómo ser niño” y entender frases tan pedagógicamente correctas como “Si no os hacéis como yo”, y que “A los tres años se investiga”, que “Cuando los niños dicen ¡Basta!”, es necesario escuchar, que “La ciudad de los niños”, es la mejor ciudad para todos, y que Juan, un niño que va a nacer, nos está enviando algunas cartas… y así en un largo etc, de viñetas, frases, páginas y sueños nos lleva a poder disfrutar de Frato en “40 años con ojos de niño”.

De nuevo GRACIAS a los dos por existir, y sí Francesco, “Los pupitres florecerán”, y florecerán porque el verdadero peligro de los sueños es que se cumplen, y los dos juntos Francesco y FRATO, habéis conseguido, que miles de maestros y maestras de todo el mundo sigamos soñando. GRACIAS.

miércoles, 8 de mayo de 2013

La Educación Prohibida

 El siguiente artículo fué escrito por German Doin, director de la película La Educación Prohibida, en su blog personal. Es un aporte excepcional en losactuales momentos en que la crisis económica justifica muchas barbaridades en el sistema educativo, consideramos imprescindible para quienes creemos en la educación como alternativa humanizadora

Como director y realizador integral de la película, me interesa clarificar mi visión al respecto. La naturaleza de este artículo no se limita solamente a responder estas críticas, sino también continuar complejizando el discurso de la película, discurso que es un abordaje simplificado pensado para el lenguaje audiovisual. Actualmente en los debates y charlas de los que participamos se tratan muchos temas que la película dejó pendiente, de esas conversaciones surjen reflexiones muy enriquecedoras. Por mi parte, me gustaría continuar reuniéndome con personas que tengan miradas diferentes y soy el primer interesado en poner en jaque los planteos de la película. En donde se quiera conversar abiertamente, allí estaremos siempre que nos sea posible.
Yo considero que en el guión de la película se evidencia claramente una postura, pero eso no quita que hayan diferentes lecturas posteriores. Están quienes la recibieron como una defensa a la educación privada, neoliberal y sin intervención del Estado; y están aquellos que vieron en ella una visión anárquica de la educación. A algunos les pareció un ataque directo a la escuela pública, y a otros les resultó demasiado central la presencia de la escuela, criticando que se ha invisibilizado la discusión de la desescolarización.


¿Qué NO ES “La Educación Prohibida”?

-No es una crítica de niños ricos y tristes. Es importante destacar que como comunicador, soy un sujeto atravesado por una experiencia personal, por mi pertenencia de clase y por lo tanto mi visión siempre será limitada. En mi historia se encuentran las razones para llevar adelante esta película. Desde mi paso por la escuela, una escuela privada de clase media, he visto como amigos y compañeros crecieron aprendiendo determinadas formas de relación social capitalistas, aprendiendo la mejor manera de vender su fuerza de trabajo o explotar la de otros, solamente para ingresar al sistema de consumo, aprendiendo a sostener prácticas culturales naturalizadas y a mirar a un lado ante injusticias sociales. Estas y otras observaciones me han llevado a pensar que es necesario otro paradigma educativo que no reproduzca las lógicas del sistema imperante, que no enseñe a los pobres a seguir siendo oprimidos, ni a los ricos a seguir siendo opresores, que no enseñe que la única relación con el medio ambiente es de consumo desmedido, o que la única forma de sobrevivir en la sociedad es mediante la competencia, la violencia y la represión de los que nos hace sensibles y humanos.
-No es una burla a la docencia. Si bien la película pone en evidencia algunas costumbres anacrónicas y dañinas que siguen ocurriendo en muchas escuelas, también invita a reflexionar sobre las prácticas docentes desde un punto de vista humano y sensible, para así ayudar a transformarlas. La película reconoce y rescata el valor original de los educadores como acompañantes de los procesos de desarrollo y aprendizaje de un otro, educadores que hoy podemos encontrar tanto dentro como fuera de la escuela convencional, quienes a su vez, han sido aquellos maestros que hoy recordamos y nos ayudaron a llegar hasta aquí.
-No es una propaganda o publicidad de escuelas privadas. Por un lado la financiación ha sido colectiva y no proviene de instituciones educativas privadas, los realizadores no tenemos vínculos con ninguna de estas experiencias que relata la película, de las cuales una gran parte son de gestión pública, estatal, cooperativa o comunal. De las escuelas privadas, solo algunas pocas tienen fines de lucro (en general son asociaciones civiles de padres, maestros o dependen de fundaciones). En la película no es posible discriminar las escuelas públicas de las privadas, justamente para evitar prejuicios, y muchos han asumido que todas son experiencias privadas. Vale destacar que en un comienzo de la investigación la propiedad o tipo de gestión no era un criterio importante para nosotros, hoy es vital para nosotros ya que el tipo de gestión afecta directamente las relaciones de poder en las experiencias. Para más información, aquí el listado de experiencias visitadas.
-No es un ataque a la escuela pública. La película si hace una crítica a la escuela hegemónica occidental, aquella que mantiene las estructuras jerárquicas e industriales que se critican en la película, sean públicas o privadas. La Educación Prohibida es una película pensada para toda Iberoamérica, por lo que el imaginario de “escuela” es lo que se quizo retratar. No en todos los países las escuelas públicas son iguales. En todo caso, “La Educación Prohibida” plantea una búsqueda de una educación pública y gratuita, pero a su vez libre de las directivas del Mercado o del Estado, una educación hecha por y para la comunidad.
-No es un intento anarquista de destruir las instituciones. Aunque si es un intento de democratizarlas por medio de la liberación y empoderamiento de sus actores. Explícitamente la película entiende que son los sujetos, incluyendo niños, maestros, familias y miembros de la comunidad, los que deben re-apropiarse de su educación, autodeterminando los fines y medios pedagógicos. Desde este punto de vista la película intenta apoyar tanto las escuelas públicas de gestión comunal, los bachilleratos populares, como las escuelas cooperativas, pasando por todas aquellas experiencias empoderadoras como algunos ejemplos de educación sin escuela o educación en casa.
-No es un re-descubrimiento snob de las pedagogías emancipadoras y progresistas. La película se propone visibilizar experiencias e ideas que existen hace años, en algunos casos datan de principios del siglo XX. Lo que nos interesó fue socializar la discusión de esas prácticas pedagógicas emancipadoras. Hace tiempo se las discute y estudia en espacios académicos y ciertos centros de formación docente, la película intenta democratizar esa discusión y divulgar esas ideas, lograr que el debate sea abierto, plural y así, socialmente transformador.
-No es un método o manifiesto pedagógico. Si bien se analizan una gran cantidad de conceptos, “La Educación Prohibida” no busca describir una práctica determinada o siquiera plantear una serie de principios inamovibles. Hay ciertas ideas comunes que nos resultan vitales a la hora de llevar adelante una experiencia educativa, pero dependen directamente del lugar, la cultura, las necesidades de cada comunidad y familia. “La Educación Prohibida” está ahí para generar discusión sobre estas ideas.
-No es una investigación carente de fundamentos. Coincido en que la película no es una investigación formal, y menos académica, pero si es una investigación periodística independiente. Entre otros recursos utiliza la entrevista cualitativa como herramienta de recolección de datos, la cual es totalmente válida en las ciencias sociales. Todo lo que se dice en la película tiene un origen bibliográfico y son ideas de diversas investigaciones y publicaciones, algunas actuales, otras pasadas de moda, pero todas ellas vigentes. En la película se trabaja material de pedagogos, sociólogos, educadores, semiólogos, filósofos. Algunos nombres son: Erich Fromm, Michael Focault, Ivan Illich, Jean Piaget, Paulo Freire, María Montessori, Ken Robinson, John Taylor Gatto, Jiddu Krishnamurti, Alexander S. Neill, Rebecca Wild, Lev Vigostky, Humberto Maturana, Howard Gardner, entre otros. (Es cierto que por el momento faltan las citas bibliográficas, estamos trabajando en ello.)
-No es un producto audiovisual. No vemos a “La Educación Prohibida” como un producto de consumo, no es una película convencional que nos puede gustar o no. Ya desde su distribución libre y gratuita con la licencia Copyleft, la película se encuentra fuera de las lógicas industriales del cine. “La Educación Prohibida” es una herramienta, un dispositivo de transformación social en un envase audiovisual. Nos interesa que la comunidad, niños, docentes, familias, organizaciones se apropien de la película y la utilicen como recurso para fomentar discusiones y debates. Nos interesa entenderla como un proyecto inacabado, que sirve de poco sin un proceso de apropiación social y complejización de sus temáticas. “La Educación Prohibida” está ahí para llamar la atención sobre aspectos relegados y ser un disparador para la verdadera tranformación que solo puede ser hecha entre todos.
-No es la última palabra. La película está incompleta, es solamente el resumen de un aprendizaje que continúa y que no debe ser único. A pocos meses de su estreno, seguimos aprendiendo y complejizando su discurso. Hoy me interesa encontrar junto con otros más elementos transformadores para encontrar una educación que ayude al desarrollo de los individuos a su vez que construye sentido de comunidad y democracia, respetando las necesidades e intereses de todos sus actores y del entorno que los rodea. Muchas de las experiencias y propuestas que se ven en el film están en procesos de renovación también. Me interesa pensar formas para seguir transformando las prácticas de estas y otras experiencias, buscar maneras de llevar la esencia de estas propuestas a las escuelas convencionales (sean públicas o privadas), y así ayudar en el empoderamiento de todos los niños, niñas, docentes, familias y comunidades.

lunes, 23 de abril de 2012

Preparando el gran salto.



Estimados alumnos y alumnas:
Empezamos el tercer trimestre, él último, del último año de Secundaria, en pocos días, saldrás hacia algo nuevo, toma conciencia de que viene el cambio, lo que sea que te espere la próxima etapa es parte de tu decisión, así como la forma en que darás este gran salto. Nadie puede vivir por ti, está todo en tu mano. Ten conciencia de cada momento que vives.

martes, 27 de marzo de 2012

APRENDER A ENFRENTAR PROBLEMAS (I)



Problemas: aprender a enfrentarlos

Vivir bien no significa no tener problemas
 sino enfocarlos como oportunidades

Problema es una palabra que usamos unas doscientas veces al día de promedio en nuestra cultura, sin embargo, la dificultad consiste en el contenido subjetivo de la palabra para cada persona y no son pocos los casos en que podemos no  entendernos cuando nos referimos a un problema concreto. No te han dicho alguna vez “...¿No veo dónde está el problema? ¿haces un problema donde no lo hay?  O te han acusado “¿qué problemático eres!”

Es decir, aparte de su significado, lo que verdaderamente dificulta su uso es su comprensión subjetiva y la forma práctica de relacionarnos con ellos. frecuentemente, dos personas pueden tener un percepción inverosímilmente distinta de cuál es el problema frente a una situación determinada.

Pongamos un caso concreto como ejemplo. Los padres de Juan  reciben la noticia de un miembro de la policía local que llama a s
u casa que su hijo de dieciséis años ha sido detenido por consumo y venta de hachís en la vía pública, o sea la calle.
El padre de Juan dice que el problema es la policía que no tiene otra cosa que hacer que perseguir a los chavales, porque en realidad los jóvenes siempre consumen esas cosas a esa edad y no por eso son delincuentes, la madre de Juan dice que el problema en realidad es el padre que no le ha ayudado a educar bien al chaval, que su hijo es muy bueno, pero es su padre quien le da mal ejemplo y le consiente todo. En realidad nadie se hace cargo del problema de Juan, si le preguntamos a él mismo nos sorprenderá con su propia versión.

Definir un problema:
En ética sabemos que muchos de nuestros comportamientos parten de nuestras ideas, de la concepción de la vida que tenemos, y esto es difícil de cambiar, aunque somos responsables de nuestra formación; aunque no podemos entrar aquí en la responsabilidad del cambio de mentalidad, si  intentaremos aclarar algunas estrategias que nos ayuden a resolver problemas usando los recursos de nuestra mente, que es el recurso más poderoso.

Partimos de entender la palabra, su semántica, encontramos  muchas definiciones pero vamos a quedarnos con la concepción de que un problema es lo que nos impide llegar a una meta, conseguir o mantener algo valioso para nosotros. Si detrás del problema no vislumbráramos algo bueno y gratificante, no lo consideraríamos problema. En principio es lo que se interpone entre yo y lo que quiero. En el ejemplo que planteaba, Juan tiene un problema, se llama adicción a las drogas, se interpone entre su él y su realización como persona, o en lograr tener una vida buena, o incluso entre él y el placer de disfrutar.

Llamar al problema por su nombre.

El primer paso para solucionar un problema es definirlo, aclararlo, mirarlo a los ojos, llamarlo por su nombre es ya, casi, reconocerlo, entonces podemos dar los siguientes, estaremos en la senda de la solución.
Ejercicio. Un ejercicio muy bueno es escribir el problema, el ponerlo por escrito ya es un gran paso en la dirección de la solución, entonces, debemos intentar diversas formulaciones del mismo problema, intentando, profundizar, ver diversos puntos de vista, incorporar  nuestra manera de percibirlo, etc.
Ejemplo: No me siento muy seguro con lo que hago.
Otras formas de verlo
-         Pongo tanto empeño en mis ocupaciones que quedo siempre insatisfecho.
-         De alguna forma siempre estoy pendiente de lo que los demás opinan sobre lo que hago.
-         Soy tan perfeccionista que no me doy ni un respiro y me siento agobiado.
-         Me he acostumbrado a depender de la evaluación de los demás cuando tengo una tarea.
-         Algo que hay en mi o en mi alrededor me impide disfrutar de lo que hago.

Es evidente que intentando hacer diversas formulaciones, voy profundizando y voy comprendiendo mejor la situación, captando la relación con otros aspectos de mi vida y, a la vez, planteando posibles vías para encontrar soluciones.

Formas poco saludables de enfrentar un problema.


No son las únicas pero si que se dan con más frecuencia, ¿Cuál es la forma en que más solemos caer?

Negarlo.
Puede ser conciente o inconscientemente, se puede negarlo a uno mismo o a los demás, posiblemente hay un componente de sufrimiento muy grande, y suele tener que ver con la propia auto-aceptación.

Esconderse

Evitar encontrarse con el problema, a veces pensamos que ésta ya es una solución. Sobreponernos a fuerza de voluntad, sirve cuando es una situación concreta que nos hace manifiesto nuestro problema, evitando la situación, desaparece el problema, pensamos. Pero normalmente no  ofrece una solución estable y de larga duración. Y cuando reaparece, tiene más fuerza porque ha ganado la batalla de tu voluntad.

Postergarlo

Tal vez pensamos que el tiempo todo lo soluciona. Tiene que ver con las formas anteriores, en realidad combinamos estas estrategias según nuestra educación y el ejemplo que hemos visto en nuestras figuras significativas. Definitivamente hay problemas que se pueden postergar, intentando evitarlos, sin embargo tampoco suele resolver la situación, puede reaparecer más fuerte y con complicaciones.

Disfrazarlo

Es una estrategia más sutil, las palabras (eufemismos) suelen ayudarnos a disimular, el peligro está en disfrazarlo de virtud, porque entonces lo promovemos y llegamos a creérnoslo, prefiero comerme las uñas a salir a fumarme un cigarrillo. También en este aspecto solemos contar con la complicidad de la sociedad. Por ejemplo el tabaco y el alcohol son drogas legales, la figura del fumador se volvió legendaria en la cinematografía de los años 50 del siglo pasado.

Culpabilizarse

Puede darse simultáneamente a las estrategias anteriores, en realidad es un factor que siempre está presente en nosotros arraigado más allá de lo que podemos reconocerlo, en realidad suele estar muy escondido para nosotros mismos y su influencia es más devastadora de lo que creemos. Aunque es un tema complejo, hay que afirmar que es un factor muy determinante para solucionar problemas.

Proyección

Es otra forma sutil, consiste básicamente en ver (y acusar) a otros de lo que no queremos aceptar o ver en nosotros mismos, como dice el dicho ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga que llevamos en el nuestro. En realidad la proyección está muy relacionado con que solemos rechazar y ser intolerantes con aquellas cosas de los otros que en realidad están en nosotros mismos, pero es nuestra manera de protegernos.

Recuerda:

  El tiempo no es el mejor aliado cuando todo lo dejamos a su discurrir, el tiempo nos ayuda cuando ponemos todo de nuestra parte.

 

Se puede sentir la vida como un cúmulo de problemas, pero también se  puede experimentar como una oportunidad de descubrir lo que podemos llegar a ser, nuestro potencial,  nuestro poder interior.









ERES UN PATITO FEO / UNA PATITA FEA

ERES UN PATITO FEO / UNA PATITA FEA
Recuerda que en tu adolescencia estás encontrando tu identdad, tu forma de ser propia y original. No te importe que te digan "raro, "rara", tú eres ÚNICO, ÚNICA y, por tanto, genial, pronto lo descubriras, cuando extiendas tus alas pra volar.